El amor de una Nereida. Cuento personalizado ( Carlos y Ainhoa)

El amor de una NEREIDA

Os voy a contar una bonita historia sobre un amor verdadero entre una ninfa de los mares y  un pescador. Todo empezó en Santorini, una de las islas griegas más atractivas por sus bonitas playas. Allí,  mucha gente vivía de la pesca, pero en especial una familia muy peculiar. Era un matrimonio  trabajador a quien acompañaba su hijo Carlos, un muchacho querido por todos por su bondad y por  ser tan especial. Su padre era muy mayor, por eso  Carlos lo ayudaba a pescar. Un dia paso algo horrible,  y el padre de Carlos enfermó. No tenían dinero para pagar a un médico y cada vez se encontraba peor. Carlos no podía aguantar más, así que salió a pescar sin sospechar el peligro que acechaba. Se acercaba una tormenta y el joven no estaba preparado para ello.

Se dirigió al Mar Egeo, donde habitaban las especies más importantes para la pesca:( lubina, mejillones y sardinas). Todo estaba saliendo bien, pero sin darse cuenta tenía la tormenta encima. En pocos segundos fue incapaz de  controlar el barco y resbaló, con tan mala suerte que se golpeó y cayó al mar. Se ahogaba cuando algo mágico sucedió: una ninfa marina que  volaba sobre su delfín apareció de repente. La bella muchacha ayudó al pescador y lo sacó del mar, acompañándolo a la orilla. Al abrir los ojos y verla, Carlos pensó  que estaba soñando; ese ser  tenía una imagen tan deslumbrante que lo dejó  sin palabras.

No  podían dejar de mirarse y algo cambió en su interior. Era una sensación como si se conocieran de antes, algo mágico .  La ninfa saltó al  mar sumergiéndose, pero se le cayó  una peineta; Carlos la encontró y la cogió, su cuerpo empezó a transformarse y sentía la  fuerte  necesidad de arrojarse al  mar. Pensó que  tenía que volver a verla y devolverla su peineta. La  sensación en su interior era inquietante y sabía que algo malo estaba pasando.

Ella era un ser mágico, una Nereida, una ninfa marina que se llamaba Ainhoa, hija del océano, que vivía con sus hermanas y su padre Nereus en un palacio de plata y oro bajo del mar. las ninfas marinas son dulces  y, a diferencia de las sirenas, ayudan a los viajeros y cuidan del mar en vez de seducir a los pescadores.  Ainhoa creaba olas y era una de las cincuenta ninfas más humildes y bondadosas y la más hermosa de todas. Cuando llegó  a palacio,  descubrió que no llevaba su peineta y sin ella la costaba respirar cayendo  al suelo. Sus hermanas se propusieron  encontrar ese importante objeto; si no,  Ainhoa moriría.

Carlos se sumergió en el agua. Parecía un pez:  podía nadar debajo del mar y respirar. La peineta le dirigía hasta Ainhoa, estaba hipnotizado.  Al llegar al castillo vio a su ninfa tumbada en la cama  con los ojos cerrados. Carlos puso la peineta sobre su cabello y ella abrió sus ojos, mientras las hermanas de  Ainhoa observaban lo sucedido. Las miradas del pescador y la ninfa volvieron a cruzarse. Pero, de pronto, el cuerpo del joven volvió a cambiar, se estaba quedando sin aire, pero antes de su último respiro,  Ainhoa se acercó y lo besó. La magia rodeó sus cuerpos  haciendo que el cuerpo de Carlos se convirtiese en uno como el de ella. Para recompensar al salvador de su hija, Nereus le regaló un cofre con monedas de oro y el pescador corrió a entregárselo a su madre para que pudiera salvar la vida a su padre. Este es el fin de una bonita historia de amor entre (Carlos y Ainhoa).Vivieron muy felices y volvió a triunfar el amor, que no entiende de razas ni de clases. Fin

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